Las nuevas técnicas de producción ganadera, incluyen la producción ambiental, como una forma obligatoria de trabajo, sin embargo y pese a lograr algunos pasos, siempre queda el abismo con la productividad y la ecología a cada lado, al hacer una se tiene que dejar de hacer la otra.

Sin embargo, el decir, conocer y hacer, toman caminos distintos que al tener un mismo fin deberían de hacer más fácil la productividad de un hato, y con esto el productor termina mejorando lo mínimo y con esto es mínima la productividad y más aún la protección ambiental.

Pero como en el trópico lo imposible es posible hasta los arboles están bendecidos con nutrientes y vitaminas que en otras latitudes solo se da en las leguminosas rastreras, ya hace un tiempo, muchos investigadores hemos estudiado y utilizado varias especies de arbustos y árboles para la alimentación animal, sin embargo, muy tenuemente en la mayoría de los casos en ensilajes. Pero es posible la transformación industrial y convertir las hojas y tallos en harinas ricamente fortalecidas con proteínas y vitaminas, y lo mejor su cultivo es perenne, producción constante con buen manejo y se protege el ambiente al agregar nutrientes al suelo.

A continuación, presentamos una tabla sobre los aportes de tres especies tropicales muy promisorias y de gran valor proteico y con la mejor ventaja que protegen el ambiente con nutrientes.


Debemos recordar que en la práctica ni el balo (Gliricidia sepium) ni el Guácimo negrito (Guazuma ulmifolia) pueden pasar de un 20% de la ración, el Botón de oro (tithonia diversifolia) si podría, pero siempre debe haber proteína de granos como frijol común, soya o canavalia (Canavalia ensiformis) y proteína animal, para un balance de aminoácidos.



Botón de oro (Tithonia diversifolia). Balo o matarraton (Gliricidia sepium)


Guácimo negrito (Guazuma ulmifolia) Maní forrajero (Arachis pintoi)


Ahora bien, es posible transformar estos productos aún más, por medio de deshidratación y manejo con maquinarias para lograr su transformación en harinas altamente eficientes, en estudios que hemos hecho la mejor harina ha sido la de Botón de oro (tithonia d.), por la conservación de sus nutrientes, sin embargo, todas estas especies pueden usarse, y hemos escogido estas dado que son de fácil consecución para la siembra y su producción es muy alta en poco tiempo. Hay que recordar algo, desecar y deshidratar no es lo mismo, la primera se seca el producto con todo u nutrientes y a la segunda se extrae el agua manteniendo los productos, así, por ejemplo, en una paca de Pasto Alicia de 12% de proteína solo al secarse se conserva un 4% a veces menos, si se deshidratara, se conservará 10 % de su proteína, en su mayoría hemos conservando 85% de nutrientes y lo hemos hecho en las harinas, en Alicia, Tifton y demás pastos de corte y pastoreo. Sin embargo, deshidratar es algo tedioso por sacudir el material, cuidar la humedad en el secador, y saber cuándo el material está listo, debe pulverizarse al tacto y no verse elástico, esto se logra según el clima en temporada seca en tres días y lluviosa en dos semanas si llueve mucho, pero la productividad vale la pena el tedio, pero si lo desea también podría comprarla en forma de harinas ya disponibles en el mercado , a continuación un producto final forrajero, hecho a base de harinas de arbustos y pastos tropicales.


Harina de pasto y forraje de tithonia y gliricidia izquierda, derecha Tithonia y gliricidia sola.


Al final tendría un suplemento proteico, obtenido de la propia finca con todos los nutrientes haciendo gala del lema, fincas-fábricas de alimento, con valores tal y como lo muestra el cuadro de un suplemento proteico obtenido con harinas tropicales, un poco de trabajo asegura productividad y beneficios ambientales para todo el trópico, dado que es un producto utilizado para la alimentación no solo de bovinos sino de otros animales desde camélidos, conejos, hámster, y aves de corral.

Al hablar de la producción ambiental, no solo hablamos de la fijación de nitrógeno, sino de otros servicios como la conservación y mejoramiento del suelo, por medio de las hojas y de retención de tierra por las raíces, para esto, hacemos las siembras en forma de muro alrededor de ríos y barrancos, igual como lo hacemos en las cercas vivas, esto contribuye a la protección ambiental y al cosecharlo logramos alimento nutritivo para los animales como lo hemos hablado anteriormente. También podemos hacer los bancos de proteína que es la forma más efectiva de conservación y productividad, conservación por la fijación de nitrógeno y la conformación de materia orgánica, la principal forma de secuestro de carbono, dado que un kg de materia orgánica fija 3.67kg de carbono.




Fijación de nitrógeno por leguminosas.


 La esencia de lograr cerrar el abismo entre productividad ganadera y protección ambiental es mantener el balance entre naturaleza y productividad, por esto el trabajo con leguminosas tropicales es un gran camino para la sostenibilidad total del trabajo ganadero.